
En
la unión de los ríos Guadalquivir y Genil está
situada Palma del Río, muy cerca de "Segida Augurina"
zona que al cambio de Era, sería mencionada por escritores romanos
por la gran calidad de sus aceites. Y como diría Plinio: "en
suelos cascajosos de la margen izquierda del Guadalquivir se producen
en la Bética unos aceites de calidad insuperable" , en dicha
zona y alrededores tiene Oleopalma sus olivares de cuya aceituna extrae
mediante la técnica más moderna su aceite "Adalid"
cuya marca le daba nombre a uno de los 20 molinos que había en
1.752 (Catastro del Marqués de la Ensenada).

En
el patio se recepciona, limpia y pesa la aceituna en máquinas
fabricadas en acero inoxidable equipada con bandas de transporte aptas
para el uso alimenticio. La descarga de la aceituna se realiza con sumo
cuidado, evitando que los transportes circulen sobre las tolvas de recepción.
El
fruto se clasifica según variedades y procedencia (suelo, vuelo,
producción integrada, etc.) y se moltura antes de que pasen 24
horas después de la recolección para conseguir un producto
de la máxima calidad.

Para
la molturación de la aceituna se utiliza la más moderna
tecnología. Un sistema informático realiza un control
absoluto en tiempo real de todos los parámetros que influyen
en la elaboración del aceite, tales como la temperatura de masa,
temperatura de aceite y tiempo de batido para conseguir los más
altos estándares de calidad
Todo
esto, unido al buen hacer del equipo humano que forma esta empresa,
hace posible que se obtenga el aceite Adalid, de calidad Virgen Extra,
que satisface a los paladares mas exigentes.

Una
vez finalizado el proceso de elaboración, nuestro aceite, en
el cual confluyen tecnología y tradición, reposa en nuestra
bodega a la espera de ser degustado por los consumidores.

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